Lorimer Moseley: ¿Qué es el dolor y qué sucede cuando lo sentimos?

Lo que viene a continuación es una traducción de este texto de Lorimer Moseley publicado hace dos días en the conversation. Moseley es un fisioterapeuta experto en neurociencias que ha centrado sus estudios en el dolor. Me ha parecido interesante su traducción puesto que se explica de manera clara muchos conceptos básicos sobre dolor y así los lectores del blog podéis leer a uno de los grandes de la fisioterapia del dolor crónico a nivel mundial. Si queréis leer más sobre él, tenéis una etiqueta que lleva su nombre. ¡Espero que os resulte útil e interesante!

Moseley

L. Moseley Foto:www.neura.edu.au

EL EXPLICADOR: ¿QUÉ ES EL DOLOR Y QUÉ SUCEDE CUANDO LO SENTIMOS?

“Cuando uno siente dolor en la mano […] no se dirigen palabras de consuelo a la mano, sino al que sufre”. – Filósofo Ludwig Wittgenstein, 1953

¿Qué es el dolor? Esta parece una pregunta fácil. La respuesta, sin embargo, depende de a quién le preguntes.

Algunos dicen que el dolor es una señal de alarma de que algo está dañado, pero ¿qué pasa con los traumas libres de dolor? Otros dicen que el dolor es la forma en la que el cuerpo nos dice que algo está estropeado, pero ¿qué pasa con el dolor de miembro fantasma, en la que la parte del cuerpo que duele ya no está?

Los científicos que estudian el dolor están más o menos de acuerdo en que el dolor es una sensación desagradable en nuestro cuerpo que nos hace querer parar o cambiar nuestro comportamiento. Ya no pensamos en el dolor como una medida de la cantidad de daño en el tejido – no funciona de esa forma ni en los experimentos mejor controlados. Ahora pensamos en el dolor como un mecanismo protector altamente sofisticado.

¿Cómo funciona el dolor?

Nuestro cuerpo contiene nervios especializados que detectan cambios en la temperatura, en el equilibrio químico o en la presión potencialmente peligrosos. Estos “detectores de peligro” (o “nociceptores”) envían señales de alerta al cerebro, pero no pueden enviar señales de dolor hacia el cerebro porque todo dolor está construido por el cerebro.

El dolor actualmente no proviene de la muñeca que te rompiste ni del tobillo que te torciste. El dolor es el resultado de la evaluación cerebral de la información, incluidos datos de peligro recogidos por el sistema de detección de peligro, datos cognitivos como las expectativas, experiencias previas, normas y creencias socioculturales y otros datos sensoriales como lo que vemos, oímos y sentimos de otras maneras.

El cerebro produce dolor. En qué parte del cuerpo el cerebro produce el dolor es un “escenario de la mejor conjetura”, basado en todos los datos entrantes y la información almacenada. Habitualmente el cerebro lo hace bien, pero otras veces no. Un ejemplo es el dolor referido en tu pierna cuando es la espalda la que necesita protección.

Es el dolor el que nos dice que no hagamos ciertas cosas – por ejemplo, no levantar cosas con una mano lesionada, o no caminar con un pie lesionado. Es el dolor, también, el que nos dice que hagamos cosas – ve al fisio, visita al doctor, quédate quieto y descansa.

Ahora sabemos que el dolor puede ser encendido o aumentado por cualquier cosa que ofrezca al cerebro evidencia creíble de que el cuerpo está en peligro y necesita protección.

¿Todo en tu cabeza?

¿Así que el dolor tiene que ver con el cerebro y no con el cuerpo? No, esos detectores de peligro están distribuidos a lo largo de todos los tejidos de tu cuerpo y actúan como los ojos del cerebro.

Cuando hay un cambio repentino en el ambiente tisular – por ejemplo, se calienta, se acidifica (ciclistas, imaginad el ácido láctico quemando al final de un sprint), es aplastado, comprimido, abultado o pinzado – estos detectores de peligro son nuestra primera línea de defensa.

Ellos alertan al cerebro y movilizan mecanismos inflamatorios que incrementan el flujo sanguíneo y causan la liberación de moléculas curativas desde los tejidos cercanos, lo que desencadena los procesos de reparación.

Los anestésicos locales vuelven insensibles a esos detectores de peligro, con lo que los mensajes de peligro no se producen. Por eso podemos estar libres de dolor a pesar de tener grandes traumas de tejido, como ser abierto en una operación.

La inflamación, por el contrario, vuelve a esos detectores de peligro más sensibles, con lo que éstos responden a situaciones que en realidad no son peligrosas. Por ejemplo, cuando mueves una articulación inflamada, duele mucho antes de que los tejidos de la articulación se estresen realmente.

Los mensajes de peligro viajan hacia el cerebro y son altamente procesados en el trayecto, con el propio cerebro tomando parte en el procesamiento. Las neuronas de transmisión de peligro que ascienden por la médula espinal hacia el cerebro están controladas en tiempo-real por el propio cerebro, aumentando y disminuyendo su sensibilidad de acuerdo con lo que el cerebro sugiera que pueda ser útil.

Así que, si la evaluación cerebral de toda la información disponible lleva a la conclusión de que las cosas están realmente peligrosas, entonces el sistema de transmisión de peligro se vuelve más sensible (lo que se conoce como facilitación descendente). Si el cerebro concluye que las cosas no están realmente peligrosas, entonces el sistema de transmisión de peligro se vuelve menos sensible (lo que se conoce como inhibición descendente).

La evaluación de peligro en el cerebro es alucinantemente compleja. Muchas regiones cerebrales están involucradas, algunas más habitualmente que otras, pero la mezcla exacta de regiones cerebrales varía entre individuos y, de hecho, varía por momentos para los mismos individuos.

Comprender como el dolor emerge a la conciencia requiere comprender como emerge la conciencia en sí misma, y eso está resultando muy difícil.

Para entender cómo funciona el dolor en la gente de la vida-real con el dolor de la vida-real, podemos aplicar un principio razonablemente fácil: cualquier evidencia creíble de que el cuerpo está en peligro y que una conducta de protección puede ser de ayuda incrementará la probabilidad y la intensidad del dolor. Cualquier evidencia creíble de que el cuerpo está seguro disminuirá la probabilidad y la intensidad del dolor. Es tan simple y tan difícil como esto.

Implicaciones

Para reducir el dolor, tenemos que reducir la evidencia creíble de peligro y aumentar la evidencia creíble de seguridad. Los detectores de peligro pueden ser apagados por anestésicos locales, y nosotros también podemos estimular las vías y mecanismos de reducción de peligro del cuerpo. Esto puede conseguirse por cualquier cosa que se asocie con seguridad – obviamente con una adecuada comprensión de cómo funciona realmente el dolor, ejercicio, estrategias activas de afrontamiento, personas y lugares que den seguridad.

Una manera muy efectiva de reducir el dolor es hacer alguna cosa que resulte más importante para el cerebro – lo que se conoce como distracción. Solamente estar inconsciente o muerto genera más alivio del dolor que la distracción.

En el dolor crónico, la sensibilidad del hardware (las estructuras biológicas) aumenta, así que la relación entre el dolor y la verdadera necesidad de protección se distorsiona: estamos sobreprotegidos por el dolor.

Esta es una de las razones por las que no existe una rápida  solución para casi ninguno de los dolores persistentes. La recuperación requiere una travesía de paciencia, persistencia, coraje y una buena guía. Las mejores intervenciones se focalizan en el entrenamiento suave de nuestro cuerpo y cerebro para que sean menos protectores.

Texto original: Lorimer Moseley

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Fisiosofía

Un lugar para los amantes de la fisioterapia

Anjum Sultana

Physical therapy, exercise and health

The Sports Physio

Simple, practical, honest advice

Descartemos el revólver

[El blog de Juan Tallón]

Physiotherapyscience

Fisioterapia y dolor

Carlos López Cubas

OSTEON Alaquàs Centro de Fisioterapia

Pensamiento Crítico en Fisioterapia

Eduardo Fondevila - Fisioterapeuta, MSc

Soy Paciente de Samu

Blog donde encontrarás preguntas e inquietudes que me plantean mis pacientes sobre su dolor

Carlosesmifisio

Mi modesta y honesta aportación a la fisioterapia y a mis pacientes, por Carlos Junquera Pérez

Damas y Cabeleiras

Historias de un tiquitaquero blandurrio cuyo único dios es el pase horizontal

Fisioterapia y Fútbol

Fisioterapia Brain-On by Javier Trujillo

Descubre Veterinaria Natural

Medicina con sentido por Javier Rocha

Zac Cupples

Expert Opinion in Your Minds, Systematic Review in Your Hearts

fisioterapiavicentelozano

fisioterapia, miofascial, osteopatia y neurorehabilitación

edupain

Avances en neurociencia aplicados al tratamiento del dolor crónico.

Atelier Joyas

En torno a la joyería

A %d blogueros les gusta esto: